Muchas veces me pregunto si todo lo que soy tiene ese orden o es lo que en sí se muestra de mi.

Mi nombre es Paula Ulloa Ramos, profesora jubilada
por invalidez, hoy actual Campeona Panamericana de Parakarate modalidad silla de
ruedas. Cómo llegué a ser deportista de alto rendimiento y hacer que el Karate sea mi estilo
de vida es lo que hoy quiero contarles, yo era una simple mortal que disfrutaba de la vida a
concho, cada día para mi era una nueva aventura, siempre fui muy inquieta, amaba bailar,
caminar por la playa o bajo la lluvia, un día todo cambió, los dolores en mi cuerpo se
hicieron más intensos y ya no podía moverme como antes, antes de esto sufrí muchos
episodios de lumbago y ciática, vi muchos médicos y nunca hubo un diagnóstico certero.

 

No le di mucha importancia porque pasaba y podía seguir moviéndome, cuento corto llegó el
día en el que el dolor no pasaba y mi movilidad se redujo casi a cero.

Luego de un vía crucis de más de 50 consultas médicas llegué a un especialista en columna, quien si creía en el dolor y me indicó los exámenes necesarios, él pudo por fin ponerle un nombre a mi dolor
«Espondilitis Anquilosante».

Me explico con manzanas lo que significaba, mostrándome las
imágenes de mi columna y de mi cuerpo entero, el diagnóstico no era muy bueno ya que la
enfermedad había avanzado demasiado en mí, la EA es una enfermedad degenerativa,
progresiva que no tiene cura.

Con el tiempo ,quedaré para siempre en una silla de ruedas. Entonces me pregunté qué hacer conmigo y solo tenía dos opciones, lamentarme en mi cama toda la vida o reinventarme.

No niego que lloré y me pregunté mil veces porque a mí, pero el duelo es necesario.

Un día decidí retomar el Karate que ya practicaba antes junto a
mi marido e hijo, y como no podía practicarlo de pie lo hice sentada en una silla común y
corriente; al principio fue difícil, por que esta silla no se mueve, pero no me di por vencida hasta que
por fin el Parakarate llegó a Chile (karate para personas con discapacidad).

Lamentablemente, yo no tenía una silla de ruedas para poder competir y tampoco el dinero para comprarla, no obstante, empecé a cotizar por Internet en cómodas, bien cómodas cuotas.

Así llegué a Paracare. El vendedor me llamó, porque le llamó la atención que la necesitaría para practicar karate.  Cuento corto el fue visionario,  y me pidió escribir una carta a la gerente para que me dieran facilidades de pago.

Pero la vida es maravillosa y te pone a las personas justas en tu camino. Luego de una reunión,  Fabiola la gerente de Paracare junto a mi Sensei (que es mi esposo) decidieron donarme una silla de ruedas deportiva que yo nunca habría podido pagar.

Gracias a ellos pude competir y ganar mi primera competencia nacional, y así,  hasta
llegar a ser la actual Campeona Panamericana.

La vida me cambió, ya no soy la que corría,
saltaba y jugaba a la lucha libre con su hijo, la que bailaba salsa y cueca con su marido
todas las semanas, pero en esencia sigo siendo yo.

Mi cuerpo poco a poco se deteriora y a veces,  no lo reconozco como mío.

Hoy camino apenas con ayuda de bastones y me siento más cómoda en una silla de ruedas, aprendí a aceptarme, a quererme tal y como soy,  y a nunca dejar de sonreír.

Paula Ulloa Ramos    Campeona Panamericana Parakarate

 

 

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